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Seguramente has escuchado hablar en alguna ocasión de la lomografía, un tipo de fotografía que se ha convertido en una especie de religión. Se trata nada más y nada menos que de una forma de entender la vida a través de un objetivo que captura imágenes con alta saturación de los colores y viñeteado.
Su origen es ruso, aunque causa furor en el mundo entero desde que dos estudiantes austríacos (Matthias Fiegl y Wolfgang Stranzinger) la pusieron de moda. En 1991 los pupilos hicieron un viaje a Praga y compraron dos cámaras lomográficas en un mercadillo. Dispararon fotos por toda la ciudad y una vez revelaron el carrete, se sorprendieron por los resultados: fotos desenfocadas, luminosas, saturadas, explosivas... ¡Así fue como montaron el negocio y sentaron las bases del lomolifestyle!
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El fenómeno ha ido tan lejos que además de tener un lema: "No pienses, dispara", también cuenta con sus "10 reglas de oro", las reglas que según ellos te ayudarán a desarmar todas las formalidades y complicaciones que ya conoces de la "fotografía tradicional". Te las resumimos a continuación:
- Lleva tu cámara siempre contigo
- Utílizala siempre: de día y de noche
- Lomografiar no interrumpe tu hacer cotidiano, lo pone en escena
- Dispara desde la cadera
- Acércate lo más que puedas a tus objetivos lomográficos
- No pienses
- Sé rápido
- No necesitas saber de antemano lo que ha captado la película
- Luego tampoco
- Pasa de las normas
Si te han gustado las normas, quizás también te guste saber cómo pueden quedar las fotografías, te mostramos algunos ejemplos. Si te convencen, mantente atent@ a Fotonic porque en el próximo post te enseñaremos cómo conseguir el efecto de una cámara lomográfica sin necesidad de tenerla...
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Fotografía realizada por Rajue
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Fotografía realizada por Philippe Leroyer
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Fotografía realizada por Philippe Leroyer

Fotografía realizada por Izaias Buson

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