La mítica D700 está demodé. Las nuevas generaciones ya han comenzado a abrirse paso y ... ¡de qué manera! El nuevo miembro de la familia Nikon llega dispuesto a romper todos los récords tanto dentro como fuera de casa: con sensibilidad entre 100 y 6.400 ISO sin forzado, sensor CMOS de 36 megapíxeles, procesador Expeed 3 y grabación de vídeo en HD.
Toda una joyita para los fanáticos de la fotografía que estará en las tiendas a partir del mes de marzo y cuyo precio rondará los 3.000 euros. ¿Te parece cara? Quizás cambias de opinión una vez que conozcas sus características. Te las resumimos.
Las vacaciones soñadas. El entorno idílico. La compañía perfecta. Solo hay un problema... con las prisas y la emoción del viaje ¡te has olvidado el cargador de la cámara de fotos en casa! La primera reacción: caes en pánico y maldices una y otra vez la fragilidad de tu memoria; la segunda: intentas convercerte de que lo realmente importante es disfrutar del viaje, que las fotos son secundarias.
No tiene por qué ser así. Dejemos de lado el dramatismo y seamos prácticos. Bastará con poner en práctica algunos consejos que te ayudarán a ahorrar energía y a sacarle el máximo rendimiento a la batería de tu cámara. Llegarás incluso a sorprenderte...
Si te gusta el riesgo y experimentar cuando sacas fotos seguramente hayas practicado más de una vez el "camera tossing", incluso sin saberlo. Es una técnica fotográfica no apta para cardíacos o para usuarios demasiado cuidadosos ya que consiste en ¡lanzar la cámara al aire! Sí, has leído bien... porque el camera tossing consiste en disparar la cámara usando el temporizador mientras esta vuela por el aire capturando luces.
Si tienes el valor de desprenderte alegremente de tu cámara, no te pierdas los consejos que te damos a continuación. Lograrás fotos como esta.
Se acabaron los enfoques previos y la configuración manual de la cámara. El mercado recibe a una compacta que viene dispuesta a fulminar la técnica. Se llama Lytro, tiene un tamaño similar a una cajetilla de tabaco (41x 41 x 112 mm) y permite enfocar la foto una vez que ha sido obtenida. No es magia, es toda una realidad posible gracias a las lentes denominadas "plenópticas".
El funcionamiento de Lytro es similar al de las antiguas cajas negras que guardan la información de luz de todos los planos de la imagen, no solo del plano que enfocamos. De esta forma, una vez hecha la foto podemos enfocar la zona que queremos simplemente haciendo un clic en ella.
Cada vez más optamos por lo práctico, tal vez por eso los smartphones han ido ganando tanto terreno en nuestra vida en los últimos tiempos. Nos permiten unificar en un único dispositivo todas nuestras necesidades y nos llevan a abandonar en un cajón nuestros otrora indispensables "aparatejos". Eso es, más o menos, lo que le está pasando a nuestra cámara compacta.
La buena resolución que ofrecen los móviles hace que la aparquemos a un lado. También influye la aparición de algunos gadgets como los objetivos para móviles que empiezan ya a ser muy utilizados por los usuarios. Estos objetivos no son más que una réplica de los que ya existen para las cámaras tradicionales (macro, gran angular, teleobjetivo, ojo de pez...) pero de un tamaño muy inferior. Además son muy versátiles, adaptándose a una gran variedad de modelos de móviles.
Participar en un concurso es siempre un buen aliciente para perfeccionar nuestra técnica a la hora de sacar fotografías. El hecho de que otras personas contemplen nuestras imágenes nos lleva, inconscientemente, a repetir la toma, a buscar nuevos ángulos, a probar opciones de nuestra cámara hasta el momento desconocidas, en definitiva, a esmerarnos más de lo habitual.
Además, la búsqueda de la diferenciación para sorprender al jurado y para convencerlo de que nuestra foto es la mejor, hace que arriesguemos, que repitamos una y otra vez la misma foto pero aplicando pequeños cambios. Esta es, sin duda, la mejor forma de aprender.
Hoy te propongo que realices este ejercicio a través de un concurso temático: la primera edición del Concurso Fotográfico "El automóvil en todas sus facetas".
La fotografía es un arte, una disciplina que evoluciona a la velocidad de la luz, a la misma en la que un obturador abre y cierra para dejar pasar la luz adecuada. En la fotografía todo pasa muy deprisa y es ese el preciso instante en el que el fotógrafo capta un instante el momento en que se congelada la imagen en un fotograma, en un preciso instante.