Los festivales de verano están ya a la vuelta de la esquina. Son múltiples las ofertas musicales que se empiezan ya a conocer y además este año, uno de tus grupos de cabecera hará gira por España. Es un concierto histórico que no te quieres perder, por eso ya te has comprado las entradas. Pero, ¿has pensado en cómo capturar ese momento tan especial? Sería una pena que el único recuerdo que guardes sea una foto hecha con el móvil y llena de ruido. Te damostipspara saques instantáneas tan buenas como las de los profesionales!!
Concierto de Russian Red. Foto realizada por Alterna2
Lo primero es conseguir un buen sitio en el concierto. Las primeras filas son siempre la mejor opción, pero también un lateral te servirá para captar buenas instantáneas.
¿Te acuerdas de los fotomatones? Sí, aquellas cabinas que normalmente había en los centros comerciales y también a veces a pie de calle que permitían sacar fotos al momento. Pues han vuelto, aunque en versión virtual y gratuíta, porque ahora ya no es necesario tener dinero suelto para tomar unas instantáneas divertidas.
Te bastará con disponer de un ordenador con webcam y ganas de pasártelo bien. Eso sí, el resto del protocolo se mantiene: tenemos que abrir la cortina, sentarnos frente a la cámara y centrar nuestro rostro, darle a disparar y repetir tantas veces como queramos. Bienvenidos a la PhotoCabine!!!
Ahora que ya sabes un poco más sobre la fotografía LOMO, tal vez te gustaría empezar a ponerla en práctica. Si no dispones de una cámara lomográfica, no te preocupes, podrás conseguir resultados casi idénticos con tu cámara digital, lo único que necesitarás será editar tu imagen con Photoshop. Te enseñamos cómo hacerlo.
Seguramente para un purista este post constituiría un atentado contra la filosofía LOMO, aunque nosotros lo veremos simplemente como un pequeño acercamiento tras el cual seguramente nos convertiremos en adictos al Lomolifestyle. De todas formas, para no desvirtuar el movimiento recomendamos seguir al pie de la letra las 10 reglas de oro de la Lomografía, con la única diferencia de no contar con una verdadera cámara lomográfica.
Seguramente has escuchado hablar en alguna ocasión de lalomografía, un tipo de fotografía que se ha convertido en una especie de religión. Se trata nada más y nada menos que de una forma de entender la vida a través de un objetivo que captura imágenes con alta saturación de los colores y viñeteado.
Su origen es ruso, aunque causa furor en el mundo entero desde que dos estudiantes austríacos (Matthias Fiegl y Wolfgang Stranzinger) la pusieron de moda. En 1991 los pupilos hicieron un viaje a Praga y compraron dos cámaras lomográficas en un mercadillo. Dispararon fotos por toda la ciudad y una vez revelaron el carrete, se sorprendieron por los resultados: fotos desenfocadas, luminosas, saturadas, explosivas... ¡Así fue como montaron el negocio y sentaron las bases del lomolifestyle!
El fenómeno ha ido tan lejos que además de tener un lema: "No pienses, dispara", también cuenta con sus "10 reglas de oro", las reglas que según ellos te ayudarán a desarmar todas las formalidades y complicaciones que ya conoces de la "fotografía tradicional". Te las resumimos a continuación.
No se trata de un error, no. El Nokia 808 PureView es un teléfono móvil y sí, tiene 41 megapíxeles. Seguramente triplique la resolución de tu cámara, de hecho consigue incluso superar al último juguetito de Nikon, la D800, que se queda a las puertas del récord con "tan solo" 36 megapíxeles. Es una de las grandes sorpresas del Mobile World Congress que se celebra en Barcelona y no podíamos pasarla por alto.
La mítica D700 está demodé. Las nuevas generaciones ya han comenzado a abrirse paso y ... ¡de qué manera! El nuevo miembro de la familia Nikon llega dispuesto a romper todos los récords tanto dentro como fuera de casa: con sensibilidad entre 100 y 6.400 ISO sin forzado, sensor CMOS de 36 megapíxeles, procesador Expeed 3 y grabación de vídeo en HD.
Toda una joyita para los fanáticos de la fotografía que estará en las tiendas a partir del mes de marzo y cuyo precio rondará los 3.000 euros. ¿Te parece cara? Quizás cambias de opinión una vez que conozcas sus características. Te las resumimos.
Las vacaciones soñadas. El entorno idílico. La compañía perfecta. Solo hay un problema... con las prisas y la emoción del viaje ¡te has olvidado el cargador de la cámara de fotos en casa! La primera reacción: caes en pánico y maldices una y otra vez la fragilidad de tu memoria; la segunda: intentas convercerte de que lo realmente importante es disfrutar del viaje, que las fotos son secundarias.
No tiene por qué ser así. Dejemos de lado el dramatismo y seamos prácticos. Bastará con poner en práctica algunos consejos que te ayudarán a ahorrar energía y a sacarle el máximo rendimiento a la batería de tu cámara. Llegarás incluso a sorprenderte...
Si te gusta el riesgo y experimentar cuando sacas fotos seguramente hayas practicado más de una vez el "camera tossing", incluso sin saberlo. Es una técnica fotográfica no apta para cardíacos o para usuarios demasiado cuidadosos ya que consiste en ¡lanzar la cámara al aire! Sí, has leído bien... porque el camera tossing consiste en disparar la cámara usando el temporizador mientras esta vuela por el aire capturando luces.
Si tienes el valor de desprenderte alegremente de tu cámara, no te pierdas los consejos que te damos a continuación. Lograrás fotos como esta.
Se acabaron los enfoques previos y la configuración manual de la cámara. El mercado recibe a una compacta que viene dispuesta a fulminar la técnica. Se llama Lytro, tiene un tamaño similar a una cajetilla de tabaco (41x 41 x 112 mm) y permite enfocar la foto una vez que ha sido obtenida. No es magia, es toda una realidad posible gracias a las lentes denominadas "plenópticas".
El funcionamiento de Lytro es similar al de las antiguas cajas negras que guardan la información de luz de todos los planos de la imagen, no solo del plano que enfocamos. De esta forma, una vez hecha la foto podemos enfocar la zona que queremos simplemente haciendo un clic en ella.
Cada vez más optamos por lo práctico, tal vez por eso los smartphones han ido ganando tanto terreno en nuestra vida en los últimos tiempos. Nos permiten unificar en un único dispositivo todas nuestras necesidades y nos llevan a abandonar en un cajón nuestros otrora indispensables "aparatejos". Eso es, más o menos, lo que le está pasando a nuestra cámara compacta.
La buena resolución que ofrecen los móviles hace que la aparquemos a un lado. También influye la aparición de algunos gadgets como los objetivos para móviles que empiezan ya a ser muy utilizados por los usuarios. Estos objetivos no son más que una réplica de los que ya existen para las cámaras tradicionales (macro, gran angular, teleobjetivo, ojo de pez...) pero de un tamaño muy inferior. Además son muy versátiles, adaptándose a una gran variedad de modelos de móviles.