Las vacaciones soñadas. El entorno idílico. La compañía perfecta. Solo hay un problema... con las prisas y la emoción del viaje ¡te has olvidado el cargador de la cámara de fotos en casa! La primera reacción: caes en pánico y maldices una y otra vez la fragilidad de tu memoria; la segunda: intentas convercerte de que lo realmente importante es disfrutar del viaje, que las fotos son secundarias.
No tiene por qué ser así. Dejemos de lado el dramatismo y seamos prácticos. Bastará con poner en práctica algunos consejos que te ayudarán a ahorrar energía y a sacarle el máximo rendimiento a la batería de tu cámara. Llegarás incluso a sorprenderte...
Se acabaron los enfoques previos y la configuración manual de la cámara. El mercado recibe a una compacta que viene dispuesta a fulminar la técnica. Se llama Lytro, tiene un tamaño similar a una cajetilla de tabaco (41x 41 x 112 mm) y permite enfocar la foto una vez que ha sido obtenida. No es magia, es toda una realidad posible gracias a las lentes denominadas "plenópticas".
El funcionamiento de Lytro es similar al de las antiguas cajas negras que guardan la información de luz de todos los planos de la imagen, no solo del plano que enfocamos. De esta forma, una vez hecha la foto podemos enfocar la zona que queremos simplemente haciendo un clic en ella.
La precariedad laboral juvenil, este es el tema que nos proponen en la segunda edición del concurso fotográfico "Rebélate con tu fotografía". Una buena oportunidad para explorar una de las vertientes más interesantes del mundo de la fotografía: el componente social, de denuncia.
La fotografía es un arte, una disciplina que evoluciona a la velocidad de la luz, a la misma en la que un obturador abre y cierra para dejar pasar la luz adecuada. En la fotografía todo pasa muy deprisa y es ese el preciso instante en el que el fotógrafo capta un instante el momento en que se congelada la imagen en un fotograma, en un preciso instante.