Primero fueron las felicitaciones postales, después los e-mails, más tarde los sms... Todo parecía inventado hasta que este año, de la mano de Hofmann, hemos descubierto la forma más original de felicitar las Navidades: una película personalizada. Y aunque pueda sonar a ardua tarea, no nos llevará más de cinco minutos emular a un director de cine y, sobre todo, sorprender a nuestros familiares y amigos.
Hace poco escribí un post en el que daba las claves para empezar a utilizar el programa Hofmann, un software que te permite elaborar álbumes digitales de una forma rápida y sencilla. Álbumes con acabado profesional como este: